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Red de Centros de Documentación y Bibliotecas de Mujeres

Red de Centros de Documentación y Bibliotecas de Mujeres

QUÉ ES LA RED




En 1994 se decidió crear una red española así nació la Red de Centros de Documentación y Bibliotecas de Mujeres, en la que se integran todas las bibliotecas y centros de documentación creados por asociaciones de mujeres, organismos públicos de igualdad y grupos de investigación. Una de sus principales funciones es controlar  cooperativamente la explosión bibliográfica sobre temas de género y mujer y dar un mejor servicio a las usuarias de nuestras unidades de información.

Una gran cantidad de obras analizan la cuestión de género desde todas las disciplinas científicas. El papel de la mujer en la arquitectura, teología, lingüística, movimiento migratorio y un amplísimo etc. de temas son objeto de publicaciones institucionales y también de editoriales privadas, lo que exige cada vez un esfuerzo mayor para controlar la extensa bibliografía generada. A su vez, crece también el número de demandas de información: personal de investigación, estudiantes universitarias de masters de mujeres, estudiantes universitarias.
Todos estos datos nos hablan de la necesidad actual de unas buenas unidades de información para las mujeres dotadas de buenas bibliotecas, hemerotecas, videotecas, servicios de teledocumentación, etc.


La idea de poner en relación los diferentes centros existentes en el Estado surgió en las Jornadas Feministas celebradas en Madrid en 1993 con el objetivo de poner en común experiencias y problemas y establecer una colaboración estable. Así, el primer Encuentro se celebró en Pamplona en 1994, organizado por IPES, con la colaboración del Centro de Documentación y de Mujeres Maite Albiz. Al mismo acudieron una decena de servicios de información, de distinta índole y status jurídico, ya que coexistían organismos públicos y privados. 


Esta particularidad, desde el inicio le ha dado una gran variedad y riqueza a la red. En aquel encuentro, se puso de manifiesto, no sólo la existencia de unos recursos documentales que en algunas ocasiones alcanzaban un volumen considerable, sino también el desconocimiento que de esta realidad tenían incluso las personas que más interesadas podían estar en ello, y, sobre todo, la necesidad de intercambio de información y la colaboración. Por ello, se decidió continuar los contactos de forma anual.